
Con este nombre es conocida la casa de la esquina suroeste de las calles de Primero de Mayo y Cuauhtémoc. Su portón se adorna con un enmarcamiento y un balcón superior de cantera. Las dos fachadas, superior e inferior, tienen balcones, y la que da al oriente contiene los accesos a un amplio local comercial. El interior ha sido restaurado y es muy agradable. La casa se organiza en torno a un gran patio con una fuente central. Los aleros de los pasillos del segundo nivel le conceden una característica peculiar. Esta casona junto con otra de las misma zona centro, constituyen un caso típico de la arquitectura civil tulancinguense de fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

