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| Día Internacional de la Mujer |
| Introducción |
| Todas las páginas |
La Plataforma de Beijing —la red de políticas internacionales más amplia para lograr los objetivos de igualdad de género, desarrollo y paz— hizo un llamamiento a actuar en 12 temas clave:
- Pobreza

- Educación y formación
- Salud
- Violencia contra las mujeres
- Conflictos armados
- Economía
- Poder y toma de decisiones
- Mecanismos institucionales
- Derechos humanos
- Medios de comunicación
- Entorno
- Niñas
Desde la Conferencia de Beijing, se han conseguido avances en una serie de áreas, los más importantes en educación. Sin embargo, al tiempo que las políticas y las legislaciones basadas en consideraciones de género han abordado desigualdades y situaciones de discriminación contra las mujeres, el progreso a nivel general mantiene un ritmo poco uniforme. Existen diferencias entre regiones y a nivel interno de los países. Los promedios internacionales también ocultan diferencias entre las mujeres en base a la ubicación, el estatus económico, la etnia, la edad, la discapacidad y otros factores.
Muchos desafíos para la igualdad de género y la autonomía de las mujeres requieren atención urgente.
• Se han realizado muy pocos avances en la reducción de las tasas de mortalidad maternal. Cada año, 536.000 mujeres y niñas mueren como resultado de complicaciones durante el embarazo, el parto o posteriores al parto, la gran mayoría en países en vías de desarrollo. La mayoría de estas complicaciones son prevenibles y tratables en gran medida.
• La violencia contra las mujeres y las niñas es una pandemia internacional, con un porcentaje de hasta un 70 por ciento de las mujeres que han experimentado violencia a lo largo de su vida. El problema sigue siendo universal, existiendo mujeres y niñas afectadas por la violencia en todas las regiones y países.
• El acceso a los mercados laborales y a trabajos decentes sigue siendo limitado para las mujeres. Según las estimaciones, en 2008, un 52,6 por ciento de las mujeres formaban parte de la fuerza laboral, en comparación con el 77,5 por ciento de los hombres. Las mujeres tienen, con más frecuencia que los hombres, salarios bajos, bajos estatus laborales y empleos vulnerables, con protección social o derechos básicos limitados o ausentes por completo. Un gran porcentaje de las mujeres que forman
parte de la fuerza laboral siguen trabajando en la economía informal.
• Se mantienen serios desafíos a la participación plena e igualitaria de las mujeres en puestos destacados de toma de decisiones. Estos desafíos incluyen estereotipos negativos sobre el potencial y el papel de liderazgo de las mujeres, una falta de compromiso de los partidos políticos y los líderes masculinos, una subvención y formación inadecuadas de las mujeres candidatas y funcionarias del gobierno, y procesos de selección discriminatorios en todos los sectores y a todos los niveles.
• Las mujeres se siguen viendo excluidas o se encuentran insuficientemente representadas en las negociaciones de paz, y los procesos de consolidación de la paz y desarme. Desde 1992, las mujeres Día Internacional de la Mujer 2010 Igualdad de derechos, igualdad de oportunidades: progreso para todos representaban, en promedio, sólo un 7,1 por ciento de los miembros de delegaciones oficiales, y sólo un 2,1 por ciento de los firmantes de acuerdos de paz. Hasta la fecha, muy pocas mujeres han sido mediadores formales.
¿Por qué se mantienen tantos desafíos?
Se ha descubierto que varios factores limitan el progreso en todos los temas clave.
• El predominio de estereotipos de género negativos basados en creencias y actitudes de la sociedad que afectan a las mujeres y los hombres y limitan sus oportunidades y elecciones. Las asunciones estereotípicas sobre las mujeres en el mercado laboral conducen a la segregación laboral y a la existencia de diferencias salariales por razón de sexo, mientras que la perspectiva estereotípica de los hombres como sostén de la familia limita su implicación en la vida familiar.
• La limitada implicación por parte de hombres y niños restringe los avances hacia la igualdad de género en todas las áreas. Sólo se puede lograr centrar la atención en los problemas de género y el desarrollo de un soporte para el cambio social cuando los hombres y los niños se impliquen, por ejemplo, en medidas para eliminar la violencia contra las mujeres y la superación de los estereotipos.
• La insuficiente representación de las mujeres en puestos de toma de decisiones en todos los sectores limita la incorporación de las perspectivas de género en políticas y programas públicos. Por ejemplo, la ausencia de mujeres en puestos destacados en los procesos de paz limita la atención otorgada al género en los acuerdos de paz.
• La violencia contra las mujeres representa un obstáculo para el progreso en muchos sectores, incluidos la salud, la educación y el empleo. La violencia sexual en la escuela y en el camino a la misma, por ejemplo, es un impedimento importante para la participación de las niñas en la educación.
• Las mujeres siguen siendo responsables de la mayor parte del trabajo de provisión de cuidados y doméstico. Esta forma desigual de compartir responsabilidades afecta negativamente sus oportunidades educativas y de empleo, y limita su implicación en la vida pública.
En el futuro, los gobiernos deben otorgar una atención prioritaria a abordar los desafíos enfrentados por las mujeres. No es suficiente adoptar leyes y políticas; tienen que ponerse en práctica de forma eficaz.
Las medidas para ayudar a garantizar una implantación exitosa incluyen la formación de funcionarios públicos, el aumento de la concienciación de las mujeres de sus derechos legales y la asignación de recursos adecuados. Se debe aumentar la cuota de presupuestos y asistencia para el desarrollo, específicamente dedicados a la igualdad de género y la autonomía de las mujeres.
El liderazgo y la voluntad de la clase política son esenciales para generar medidas sostenidas de igualdad de género y autonomía de las mujeres y niñas, y para el progreso en desarrollo, paz, seguridad y derechos humanos. Sólo entonces podrán los estados concluir la agenda a la que se comprometieron hace 15 años en Beijing, lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y responder con eficacia a la crisis internacional.
Introducción
El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) es una fecha que celebran los grupos femeninos en todo el mundo. Esa fecha se conmemora también en las Naciones Unidas y es fiesta nacional en muchos países. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.
El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.
La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales.
Cronología
1909: De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.
1910: La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración.
1911: Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania,Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos,y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.
1913 a 1914: En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.
1917: Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia,o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.
Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.
